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3 de mayo de 2026
Día Nacional en España de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad
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Manifiesto del Movimiento CERMI
El 3 de mayo fue declarado por el Gobierno, mediante decisión del Consejo de ministros y a sugerencia del CERMI, Día Nacional en España de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de 13 de diciembre de 2006, conmemorando así la fecha en que este tratado internacional de derechos humanos entró en vigor en todos los Estados parte, incluida España. El propósito de este Día Nacional es generar conocimiento y provocar toma de conciencia en todas las instancias, operadores, agentes y grupos de interés de la discapacidad como una parte, digna y valiosa de la diversidad humana, que solo puede entenderse y abordarse como una cuestión de derechos humanos.
Se cumplen, en 2026, veinte años de la adopción de este tratado internacional histórico que supuso un cambio de paradigma en la forma de entender la discapacidad en todo el mundo.
La Convención consolidó definitivamente la consideración de la discapacidad como una cuestión de derechos humanos, situando a las personas con discapacidad como titulares de pleno derecho y con capacidad para decidir sobre sus propias vidas y participar en igualdad de condiciones respecto a las y los demás en la sociedad. Se trata de tener una concepción integral del apoyo a las personas, no solo respondiendo a sus necesidades materiales sino también poniendo el foco en su esfera emocional.
Veinte años después, desde el CERMI queremos celebrar este aniversario como un hito de progreso colectivo, reconocer los avances alcanzados y reforzar el compromiso con una inclusión plena y efectiva.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width="1/2"][vc_single_image image="147517" img_size="full" add_caption="yes" onclick="link_image" css=""][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text css=""]La Convención representó una auténtica disrupción en el ámbito internacional de protección de los derechos humanos y una transformación profunda del enfoque tradicional hacia la discapacidad. Frente a visiones asistencialistas o meramente médicas, sentó las bases de un modelo sustentado en la dignidad inherente, la autonomía personal, la igualdad de oportunidades, la accesibilidad universal y la participación plena en la sociedad de todas las personas con discapacidad, incluidas las mujeres y las niñas con discapacidad.
Gracias a este instrumento jurídico internacional vinculante, la discapacidad dejó de ser invisible en el sistema global de derechos humanos y pasó a ocupar un lugar mucho más destacado en las políticas públicas, en la legislación y en la conciencia social.
La Convención ha sido también una palanca positiva para la actuación de los poderes públicos, al proporcionar un marco estable para orientar leyes, políticas y decisiones públicas desde los principios de igualdad, inclusión, accesibilidad universal y participación. Su aportación no se limita a la protección frente a la discriminación, sino que impulsa una acción pública más proactiva, transversal y transformadora.
En estas dos décadas, la Convención ha impulsado cambios significativos que han mejorado las condiciones de vida de millones de personas con discapacidad y de sus familias. Entre los avances más significativos destacan:
- El reconocimiento jurídico y protección de derechos, con reformas legislativas en numerosos países para garantizar la igualdad y combatir la discriminación por motivo de discapacidad.
- Una más amplia participación de las personas con discapacidad y de sus organizaciones representativas en la gobernanza y en la elaboración de políticas públicas, consolidando el principio de “nada sobre las personas con discapacidad sin nosotras”.
- Avances en la accesibilidad universal, que han permitido progresivamente eliminar barreras en los espacios físicos, tecnológicos, comunicativos y cognitivos.
- Un mayor acceso a la educación inclusiva, al empleo y a la protección social, elementos fundamentales para cimentar la autonomía.
- El reconocimiento del derecho a vivir de forma independiente y a ser incluido e incluida en la comunidad, fortaleciendo modelos basados en apoyos personalizados y procesos graduales de desinstitucionalización, para lo cual resulta imprescindible contar con recursos efectivos que promocionen la autonomía y con canales de participación en la toma de decisiones.
- Un aumento en la toma de conciencia social, que ha contribuido a modificar percepciones, a barrer prejuicios y a reconocer el valor de la diversidad humana.
Estos logros han sido posibles gracias a la acción conjunta de instituciones públicas, organismos internacionales, sociedad civil organizada y, muy particularmente, del movimiento asociativo de la discapacidad. También las empresas, como actores sociales esenciales, han tenido un papel decisivo a la hora de hacer efectivos los derechos de la Convención mediante entornos laborales, bienes y servicios accesibles. Su implicación ha sido igualmente clave para avanzar en una responsabilidad compartida que sitúa la inclusión y los derechos humanos en el centro de su actividad.
En España, la Convención ha servido de marco para catapultar reformas legales y políticas públicas orientadas a garantizar la igualdad de derechos y la no discriminación de las personas con discapacidad. El movimiento representado por el CERMI ha desempeñado un papel crucial en la promoción, defensa y monitoreo de su aplicación a través del reconocimiento de su papel como mecanismo independiente de seguimiento, desde el año 2011.
La incorporación del enfoque de derechos humanos en ámbitos como la capacidad jurídica, la accesibilidad, la educación inclusiva, la igualdad de género, la protección social o la participación política ha supuesto avances sustanciales hacia una sociedad más justa e inclusiva.
El camino continúa porque, a pesar de los progresos alcanzados, el pleno cumplimiento de la Convención sigue siendo un desafío. Persisten barreras visibles e invisibles, desigualdades y situaciones de discriminación, generadas en ocasiones por el estigma que impide que las personas con discapacidad puedan ejercer sus derechos y ser incluidas en los procesos de toma de decisiones en igualdad de condiciones. Esta situación requiere mantener y reforzar el compromiso colectivo.
Este vigésimo aniversario debe ser, por tanto, no solo una celebración, sino también una renovación del impulso transformador que inspiró la Convención.
Desde el CERMI reafirmamos nuestra determinación de seguir trabajando para que los principios de la Convención se traduzcan en hechos de la vida cotidiana de todas las personas con discapacidad. Porque una sociedad verdaderamente democrática solo lo es cuando garantiza la dignidad, la igualdad y la inclusión de todas las personas.
La Convención sigue siendo una guía, una conquista colectiva y una promesa de futuro.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width="1/4"][vc_btn title="VOLVER A NOTICIAS" style="gradient-custom" gradient_custom_color_1="#ffffff" gradient_custom_color_2="#ffffff" gradient_text_color="#005b50" shape="square" align="center" i_icon_fontawesome="fa fa-chevron-circle-left" add_icon="true" link="url:%2Fnoticias%2F|title:NOTICIAS||"][/vc_column][vc_column width="1/4"][/vc_column][vc_column width="1/4"][/vc_column][vc_column width="1/4"][/vc_column][/vc_row]
[post_title] => La Confederación se suma al manifiesto de CERMI por el vigésimo aniversario de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU
[post_excerpt] => La Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA se suma al manifiesto de CERMI, de 3 de mayo de 2026, por el Día Nacional en España de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad: «Vigésimo Aniversario de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad: una guía, una conquista colectiva y una promesa de futuro”.
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The Confederation joins the CERMI manifesto for the twentieth anniversary of the UN Convention on the Rights of Persons with Disabilities
The SALUD MENTAL ESPAÑA Confederation joins the CERMI manifesto, of May 3, 2026, for the National Day in Spain of the International Convention on the Rights of Persons with Disabilities: «Twentieth Anniversary of the Convention on the Rights of Persons with Disabilities: a guide, a collective achievement and a promise for the future.»
May 3, 2026
National Day in Spain of the International Convention on the Rights of Persons with Disabilities
Manifesto of the CERMI Movement
May 3 was declared by the Government, by decision of the Council of Ministers and suggestion of CERMI, National Day in Spain of the International Convention on the Rights of Persons with Disabilities of December 13, 2006, thus commemorating the date on which this international human rights treaty came into force in all the States parties, including Spain. This National Day is to generate knowledge and raise awareness in all instances, operators, agents and interest groups of disability as a worthy and valuable part of human diversity, which can only be understood and addressed as a matter of human rights.
In 2026, twenty years will have passed since the adoption of this historic international treaty, which represented a paradigm shift in the way disability is understood throughout the world.
The Convention definitively consolidated the consideration of disability as a human rights issue, placing people with disabilities as full rights holders and with the capacity to decide about their own lives and participate on equal terms with others in society. It is about having a comprehensive conception of support for people, not only responding to their materials but also focusing on their emotional sphere.
Twenty years later, at CERMI we want to celebrate this anniversary as a milestone of collective progress, recognize the progress made and reinforce the commitment to full and effective inclusion.
The Convention represented a true disruption in the international sphere of human rights protection and a profound transformation of the traditional approach to disability. In contrast to welfare or merely medical visions, it laid the foundations for a model based on inherent dignity, personal autonomy, equal opportunities, universal accessibility and full participation in society for all people with disabilities, including women and girls with disabilities.
Thanks to this binding international legal instrument, disability ceased to be invisible in the global human rights system and began to occupy a much more prominent place in public policies, legislation and social conscience.
The Convention has also been positive for the actions of public powers, by providing a stable framework to guide laws, policies and public decisions based on the principles of equality, inclusion, universal accessibility and participation. Its contribution is not limited to protection against discrimination, but rather promotes more proactive, transversal and transformative public action.
In these two decades, the Convention has promoted significant changes that have improved the living conditions of millions of people with disabilities and their families. Among the most significant advances are:
- The legal recognition and protection of rights, with legislative reforms in numerous countries to guarantee equality and combat discrimination based on disability.
- A broader participation of people with disabilities and their representative organizations in governance and in the development of public policies, consolidating the principle of “nothing about people with disabilities without us.”
- Advances in universal accessibility, which have progressively allowed the elimination of barriers in physical, technological, communicative and cognitive spaces.
- Greater access to inclusive education, employment and social protection, fundamental elements to cement autonomy.
- The recognition of the right to live independently and to be included and included in the community, strengthening models based on personalized support and gradual processes of deinstitutionalization, for which it is essential to have effective resources that promote autonomy and channels of participation in decision-making.
- An increase in social awareness, which has contributed to modifying perceptions, sweeping away prejudices and recognizing the value of human diversity.
These achievements have been possible thanks to the joint action of public institutions, international organizations, organized civil society and, very particularly, the disability associative movement. Companies, as essential social actors, have also played a decisive role in making the rights of the Convention effective through accessible work environments, goods and services. Their involvement has been equally key to advancing a shared responsibility that places inclusion and human rights at the center of its activity.
In Spain, the Convention has served as a framework to catapult legal reforms and public policies aimed at guaranteeing equal rights and non-discrimination of people with disabilities. The movement represented by CERMI has played a crucial role in promoting, defending and monitoring its application through the recognition of its role as an independent monitoring mechanism, since 2011.
The incorporation of the human rights approach in areas such as legal capacity, accessibility, inclusive education, gender equality, social protection or political participation has meant substantial progress towards a more just and inclusive society.
The path continues because, despite the progress achieved, full compliance with the Convention remains a challenge. Visible and invisible barriers, inequalities and situations of discrimination persist, sometimes generated by the stigma that prevents people with disabilities from exercising their rights and being included in decision-making processes on equal terms. This situation requires maintaining and reinforcing collective commitment.
This twentieth anniversary must therefore be not only a celebration, but also a renewal of the transformative impulse that inspired the Convention.
At CERMI we reaffirm our determination to continue working so that the principles of the Convention are translated into facts of the daily lives of all people with disabilities. Because a truly democratic society is only such when it guarantees the dignity, equality and inclusion of all people.
The Convention remains a guide, a collective achievement and a promise for the future.