WP_Post Object
(
[ID] => 142382
[post_author] => 2
[post_date] => 2025-12-11 15:32:15
[post_date_gmt] => 2025-12-11 14:32:15
[post_content] => [vc_row][vc_column width="1/4"][vc_single_image image="142391" img_size="full" onclick="custom_link" img_link_target="_blank" css="" link="https://consaludmental.org/centro-documentacion/estudio-gea-mujeres-salud-mental/"][/vc_column][vc_column width="3/4"][vc_column_text css=""]La Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA ha presentado los resultados de una investigación pionera, que alerta sobre cómo las mujeres, adolescentes y niñas con problemas de salud mental y/o discapacidad psicosocial en España sufren desigualdades estructurales y vulneraciones de derechos sociales agravadas por su género en prácticamente todas las áreas de su vida cotidiana. El ‘Estudio GEA sobre la gestión del empoderamiento y la accesibilidad en derechos de las mujeres y niñas con problemas de salud mental en España’, financiado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, incorpora la voz de las mujeres con experiencia propia, sus familias, profesionales que trabajan con ellas, representantes institucionales, expertas del mundo académico y decisoras políticas, a través de una encuesta realizada a 1.405 personas, entrevistas y grupos focales. Se han utilizado técnicas cualitativas y cuantitativas, así como el análisis de la exploración teórica y datos existentes previos.
Han participado en la presentación del Estudio GEA, celebrada en los estudios de Servimedia esta mañana, Belén González Callado, comisionada de Salud Mental en el Ministerio de Sanidad, Elena Briongos Rica, presidenta de la Federación Salud Mental Castilla y León y secretaria de la Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA, Esperanza Rubio Peláez, directora técnica de Investigación y Proyectos de la Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA, Rosa Mª Bayarri Romar, presidenta de la Federació Salut Mental Comunitat Valenciana y tesorera de la Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA y Gemma Altell Albajes y Mercè Martí Baliarda, consultoras sociales y de género, codirectoras y fundadoras de G360. [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text css=""]El estudio refleja la existencia de una clara vulneración en cuanto al nivel de aplicación de los derechos sociales en todos los ámbitos de la vida de las mujeres, adolescentes y niñas con problemas de salud mental (el derecho a la dignidad, el derecho a la salud, los derechos sexuales y reproductivos, la vivienda digna…).
Esperanza Rubio Peláez, ha explicado que el estudio perseguía “identificar nuevas perspectivas en salud mental de niñas, mujeres y adolescentes a través de un análisis detallado y centrado en las vivencias. Desde un enfoque de derechos y perspectiva de género y que tuviera en cuenta en todas las fases la interseccionalidad para detectar vulneraciones, discriminaciones”.
Entre las principales preocupaciones de las mujeres, se encuentran las violencias institucionales, la invalidación de la maternidad, la invisibilización de su sexualidad, la limitación de su autonomía económica y la dificultad para mantener relaciones afectivas y cuidados seguros. La investigación denuncia que la sociedad y los servicios públicos a menudo transforman sus necesidades en patologías o diagnósticos psiquiátricos, ejerciendo violencia estructural sobre sus vidas. [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width="1/4"][vc_single_image image="142394" img_size="full" onclick="link_image" css=""][/vc_column][vc_column width="1/4"][vc_single_image image="142395" img_size="full" onclick="link_image" css=""][/vc_column][vc_column width="1/4"][vc_single_image image="142396" img_size="full" onclick="link_image" css=""][/vc_column][vc_column width="1/4"][vc_single_image image="142397" img_size="full" onclick="link_image" css=""][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text css=""]En este sentido, Belén González Callado, ha denunciado que uno de los “pecados” que se ha producido es la tendencia de imposición de diagnóstico desde una perspectiva patriarcal, “que en muchos casos han invisibilizado casos de violencia”. González ha explicado que la mayoría de las mujeres con problemas de salud mental graves han tenido historias de violencia y agresiones sexuales en la infancia que “seríamos incapaces de asimilar. Se medicaliza el relato”.
En misma esta línea, Gemma Altell Albajes, ha destacado el “nivel muy alto de correlación entre las violencias desde el inicio de la vida y cómo se van encadenando con los malestares de salud mental e incluso con algunos problemas de salud mental graves. Es muy difícil hablar de vida sin violencia en mujeres con problemas de salud mental. Esta correlación se da siempre”.
La feminización de la pobreza se identifica como una barrera persistente que afecta a su autonomía y calidad de vida. El 84% de las mujeres con problemas de salud mental se ha mudado en los últimos años por no poder pagar el alquiler o la hipoteca, y se observan mayores dificultades de acceso al mercado laboral, por una falta de derivación a servicios sociolaborales de formación y capacitación para las mujeres y niñas, debido al diseño androcéntrico de los servicios y la distribución desigual de tareas por razón de género y las dificultades de conciliación. También se relatan distintas violencias machistas ejercidas contra ellas: el 40% de las mujeres con problemas de salud mental ha vivido violencia física o psicológica por parte de su círculo cercano (amistades, familiares), el 35% por parte de parejas o exparejas y el 19% por parte de personas desconocidas. [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width="1/3"][vc_single_image image="142400" img_size="full" onclick="link_image" css=""][/vc_column][vc_column width="1/3"][vc_single_image image="142401" img_size="full" onclick="link_image" css=""][/vc_column][vc_column width="1/3"][vc_single_image image="142402" img_size="full" onclick="link_image" css=""][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text css=""]Elena Briongos Rica, ha destacado la vulneración de derechos para acceder a la vivienda, a un empleo, o para tener autonomía. Ha denunciado la estigmatización, la invalidación de nuestras maternidades y una infantilización en numerosos contextos, entre ellos, el sanitario, donde no se nos da toda la información sobre la patología, los tratamientos, etc. Necesitamos un cambio y una mirada distinta de los profesionales y que esa mirada se traslade también a las instituciones locales y autonómicas”.
El derecho a la salud se ve afectado por múltiples formas de vulneración (del derecho a la información, a la toma de decisiones autónoma, a ser atendida adecuadamente, etc.). Los discursos y las vivencias de las mujeres se cuestionan frecuentemente, lo que propicia, incluso, diagnósticos erróneos o falta de tratamiento en otros tipos de problemas de salud. En este sentido, el 91% de las y los profesionales ha observado actitudes paternalistas hacia las mujeres en con problemas de salud mental. [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width="2/3"][vc_column_text css=""]Al respecto, Rosa Bayarri Romar ha apelado a “poner foco en las historias de vida de las mujeres. La banalización de otros aspectos de salud, que se acaban aglutinados en el problema de salud mental, lleva a una sobremedicación”. Para Bayarri, “los profesionales tienen el reto de no individualizar el problema de la mujer, sino de tener una mirada holística y global y ser conscientes de que no es un problema de esa mujer, sino un problema social”.
El derecho al acceso a recursos de salud mental también está en cuestión, pues el 35% de las mujeres que no acuden a consulta es por no poder permitírselo económicamente. De las que acuden a terapia, el 46% dice acudir a la privada porque, en la pública, no se resolvió el problema. En paralelo, se revelan obstáculos para la accesibilidad en zonas rurales y para mujeres LGTBIQ+, con otras discapacidades y/o migrantes.
El estudio también denuncia un sistema de atención pública saturado, con escasez de recursos especializados y un enfoque predominantemente farmacológico que no contempla el acompañamiento psicoterapéutico continuado. Los programas existentes reflejan sesgos de género y fragmentan la intervención, dificultando la coordinación y la respuesta integral a las necesidades de las mujeres. El 85% de las y los profesionales considera que los servicios existentes no dan respuesta a todas las necesidades de niñas, adolescentes y mujeres con problemas de salud mental. El 67% de las mujeres encuestadas dice no haber recibido información suficiente acerca de los efectos secundarios de su tratamiento y el 65% no fue informada sobre tratamientos alternativos.
Este contexto, sumado al estigma de la salud mental, que según la mayoría de las y los profesionales (el 75%) tiene un sesgo de género que afecta más a mujeres, niñas y adolescentes, genera numerosas vulneraciones de derechos. Entre profesionales, el 74% ha identificado medicaciones inadecuadas y/o excesivas, el 31% ingresos y tratamientos involuntarios injustificados; y el 26% ha observado malos tratos por parte de los equipos profesionales. Esta percepción tiene correlación con las vivencias de las mujeres: el 41% lleva más de 6 años sin revisión en sus pautas de medicación, el 21% ha sido ingresada alguna vez (de ellas, el 37% de forma involuntaria), mientras que el 51% ha sufrido malos tratos durante el ingreso. [/vc_column_text][/vc_column][vc_column width="1/3"][vc_single_image image="142407" img_size="full" onclick="link_image" css=""][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text css=""]Para dar explicación a todas estas vulneraciones recogidas en el estudio, Mercé Martí Baliarda, ha expuesto dos hechos que legitiman que puedan existir estas prácticas: Por un lado, “nuestro sistema está diseñado desde la mirada de los sujetos más visibles, que son los hombres, y en concreto un grupo determinado de hombres. Esto deja fuera las necesidades de otros muchos grupos. Por otro lado, el sistema se nutre de un conocimiento científico supuestamente neutro. Pero esta neutralidad invisibiliza otras realidades y excluye la realidad de la mitad de la población. En este contexto el sistema permite unos mecanismos que legitiman esa violencia, y que muchas veces no la identifica como tal, sino como una práctica común y necesaria”.
El estudio propone un cambio de paradigma en la atención a mujeres con problemas de salud mental, que integre una perspectiva de género e interseccional y considere la vida de las mujeres en su contexto social, histórico y biográfico. Esto implica trabajar en red entre servicios con un enfoque integrador de atención a violencias y salud mental, garantizar la participación activa de las mujeres en los procesos de atención y ofrecer atención específica a quienes enfrentan situaciones de vulnerabilidad múltiple, como mujeres migrantes, rurales, jóvenes o mayores. [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width="1/4"][vc_single_image image="142426" img_size="full" onclick="link_image" css=""][/vc_column][vc_column width="1/4"][vc_single_image image="142412" img_size="full" onclick="link_image" css=""][/vc_column][vc_column width="1/4"][vc_single_image image="142413" img_size="full" onclick="link_image" css=""][/vc_column][vc_column width="1/4"][vc_single_image image="142414" img_size="full" onclick="link_image" css=""][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text css=""]
Han participado en el diálogo Elena Briongos Rica, presidenta de la Federación Salud Mental Castilla y León y secretaria de la Confederación Salud Mental España; Rosa Mª Bayarri Romar, presidenta de la Federació Salut Mental Comunitat Valenciana y tesorera de la Confederación Salud Mental España; Belén González Callado, comisionada de Salud Mental en el Ministerio de Sanidad; Esperanza Rubio Peláez, directora técnica de Investigación y Proyectos de la Confederación Salud Mental España; Gemma Altell Albajes, codirectora y fundadora de la consultora G360; Mercè Martí Baliarda, codirectora y fundadora de la consultora G360.
[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text css=""]El estudio propone un cambio de paradigma en la atención a mujeres con problemas de salud mental, que integre una perspectiva de género e interseccional y considere la vida de las mujeres en su contexto social, histórico y biográfico. Esto implica trabajar en red entre servicios con un enfoque integrador de atención a violencias y salud mental, garantizar la participación activa de las mujeres en los procesos de atención y ofrecer atención específica a quienes enfrentan situaciones de vulnerabilidad múltiple, como mujeres migrantes, rurales, jóvenes o mayores.
Además de formación a profesionales, la inversión en atención sociosanitaria y la coordinación de servicios y recursos, el Estudio GEA concluye que es necesario diseñar un modelo de atención a servicios de todas las esferas de la vida cotidiana (educación, servicios jurídicos, ámbito sociosanitario, cultural, etc.) que atiende a mujeres y niñas con problemas de salud mental en clave de género, que sirva de marco para la intervención en los distintos recursos y servicios del Estado, transformando las desigualdades estructurales.
SALUD MENTAL ESPAÑA subraya que la adopción de un enfoque integral no solo busca garantizar derechos y autonomía, así como erradicar las violencias, sino también transformar un sistema que, hasta ahora, ha invisibilizado las experiencias de las mujeres con problemas de salud mental, proponiendo así un modelo de atención más inclusivo y alineado con los derechos humanos. [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_video link="https://www.youtube.com/watch?v=Ejnrius_jCY" align="center" css=""][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width="1/4"][vc_btn title="VOLVER A NOTICIAS" style="gradient-custom" gradient_custom_color_1="#ffffff" gradient_custom_color_2="#ffffff" gradient_text_color="#005b50" shape="square" align="center" i_icon_fontawesome="fa fa-chevron-circle-left" add_icon="true" link="url:%2Fnoticias%2F|title:NOTICIAS||"][/vc_column][vc_column width="1/4"][/vc_column][vc_column width="1/4"][/vc_column][vc_column width="1/4"][/vc_column][/vc_row]
[post_title] => El 40% de las mujeres con problemas de salud mental ha vivido violencia física o psicológica por parte de su círculo cercano
[post_excerpt] => El Estudio GEA —impulsado SALUD MENTAL ESPAÑA y por financiado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030— investiga sobre las vivencias de las mujeres y niñas con problemas de salud mental en España respecto al acceso a derechos sociales, y revela desigualdades estructurales y datos preocupantes sobre el doble estigma, la violencia institucional y la falta de recursos especializados.
[post_status] => publish
[comment_status] => closed
[ping_status] => open
[post_password] =>
[post_name] => estudio-gea-violencia-mujeres-salud-mental-espana
[to_ping] =>
[pinged] =>
Estudio sobre la gestión del empoderamiento y la accesibilidad en derechos de las mujeres y niñas con problemas de salud mental en España
[post_modified] => 2025-12-11 15:46:11
[post_modified_gmt] => 2025-12-11 14:46:11
[post_content_filtered] =>
[post_parent] => 0
https://consaludmental.org/?p=142382 => https://consaludmental.org/?p=142382
[menu_order] => 0
[post_type] => post
[post_mime_type] =>
[comment_count] => 0
[filter] => raw
)
40% of women with mental health problems have experienced physical or psychological violence from their close circle.
The GEA Study — promoted SALUD MENTAL ESPAÑA and financed by the Ministry of Social Rights, Consumption and Agenda 2030 — investigates the experiences of women and girls with mental health problems in Spain regarding access to social rights, and reveals structural inequalities and worrying data on double stigma, institutional violence and the lack of specialized resources.
The SPAIN MENTAL HEALTH Confederation has presented the results of a pioneering investigation, which warns about how women, adolescents and girls with mental health problems and/or psychosocial disabilities In Spain they suffer structural inequalities and violations of social rights aggravated by their gender in practically all areas of their daily lives. he ‘GEA study on the management of empowerment and accessibility in the rights of women and girls with mental health problems in Spain’financed by the Ministry of Social Rights, Consumption and Agenda 2030incorporates the voice of women with their own experience, their families, professionals who work with them, institutional representatives, experts from the academic world and political decision-makers, through a survey of 1,405 people, interviews and focus groups. Qualitative and quantitative techniques have been used, as well as the analysis of theoretical exploration and previous existing data.
They have participated in the presentation of the GEA Study, held in the Servimedia studios this morning, Belén González CalladoCommissioner of Mental Health in the Ministry of Health, Elena Briongos Ricapresident of the Castilla y León Mental Health Federation and secretary of the SPAIN MENTAL HEALTH Confederation, Esperanza Rubio Peláeztechnical director of Research and Projects of the SPAIN MENTAL HEALTH Confederation, Rosa Mª Bayarri Romarpresident of the Valencian Community Mental Health Federation and treasurer of the SPAIN MENTAL HEALTH Confederation and Gemma Altell Albajes and Mercè Martí Baliarda,social and gender consultants, co-directors and founders of G360.
The study reflects the existence of a clear vulnerability regarding the level of application of social rights in all areas of life of women, adolescents and girls with mental health problems (the right to dignity, the right to health, sexual and reproductive rights, decent housing…).
Esperanza Rubio Peláez, explained that the study sought to «identify new perspectives on the mental health of girls, women and adolescents through a detailed analysis focused on experiences. From a rights and gender perspective approach that took into account intersectionality in all phases to detect violations and discrimination.»
Among the main concerns of womenThere is institutional violence, the invalidation of motherhood, the invisibility of their sexuality, the limitation of their economic autonomy and the difficulty in maintaining emotional relationships and safe care. The research denounces that society and public services often They transform their needs into pathologies or psychiatric diagnosesexercising structural violence on their lives.
In this sense, Belén González Callado, has denounced that one of the “sins” that has occurred is the tendency to impose diagnoses from a patriarchal perspective, “which in many cases have made cases of violence invisible.” González explained that the majority of women with serious mental health problems have had stories of violence and sexual assault in childhood that “we would be unable to assimilate.
In the same line, Gemma Altell Albajeshas highlighted the «very high level of assessment between violence from the beginning of life and how it is linked to mental health problems and even some serious mental health problems. It is very difficult to talk about a life without violence in women with mental health problems. This assessment always occurs.»
The feminization of poverty It is identified as a persistent barrier that affects their autonomy and quality of life. 84% of women with mental health problems have moved in recent years due to not being able to pay their rent or mortgage.and greater difficulties are observed in accessing the labor market, due to a lack of referral to socio-labor training and training services for women and girls, due to the androcentric design of the services and the unequal distribution of tasks based on gender and the difficulties of conciliation. Different sexist violence exercised against them: 40% of women with mental health problems have experienced physical or psychological violence by his close circle (friends, family members), 35% by couples or ex-partners and 19% by strangers.
Elena Briongos Rica, has highlighted the violation of rights to access housing, employment, or autonomy. He has denounced stigmatization, the invalidation of our maternity hospitals and infantilization in numerous contexts, including healthcare, where we are not given all the information about the pathology, treatments, etc. We need a change and a different perspective from professionals and for that perspective to also be transferred to local and regional institutions.”
The right to health It is affected by multiple forms of violation (of the right to information, to make autonomous decisions, to be adequately cared for, etc.). Women’s speeches and experiences are frequently questioned, which even encourages misdiagnoses or lack of treatment in other types of health problems. In this sense, 91% of professionals have observed paternalistic attitudes towards women with mental health problems.
In this regard, Rosa Bayarri roman has appealed to «focus on the life stories of women. The trivialization of other aspects of health, which end up lumped together in the problem of mental health, leads to overmedication.» For Bayarri, “professionals have the challenge of not individualizing the woman’s problem, but rather of having a holistic and global view and being aware that it is not a woman’s problem, but a social problem.”
The right to access to mental health resources is also in question, since 35% of women who do not attend consultations is because not being able to afford it financially. Of those who go to therapy, 46% say they go to private therapy because, in public therapy, the problem was not resolved. In parallel, obstacles to accessibility are revealed in rural areas and for LGTBIQ+ women, with other disabilities and/or migrants.
The study also reports a Saturated public care system, with a shortage of specialized resources and a predominantly pharmacological approach that does not contemplate continuous psychotherapeutic support. Existing programs reflect gender biases and fragment intervention, making coordination and a comprehensive response to women’s needs difficult. 85% of professionals. considers that existing services do not respond to all the needs of girls, adolescents and women with mental health problems. 67% of the women surveyed say they have not received sufficient information about the side effects of their treatment and 65% were not informed about alternative treatments.
This context, added to the mental health stigmawhich according to the majority of professionals (75%) has a gender bias that affects women, girls and adolescents more, generating numerous violations of rights. Among professionals, 74% has identified inappropriate and/or excessive medications31% unjustified involuntary admissions and treatments; and 26% have observed mistreatment by professional teams. This perception is evaluated by the women’s experiences: 41% have gone more than 6 years without a review of their medication regimens, 21% have been admitted to hospital at some time (37% of them involuntarily), while the 51% have suffered mistreatment during admission.
To explain all these vulnerabilities collected in the study, Mercé Martí Baliardahas exposed two facts that legitimize the existence of these practices: On the one hand, «our system is designed from the perspective of the most visible subjects, which are men, and specifically a certain group of men. This leaves out the needs of many other groups. On the other hand, the system is nourished by supposedly neutral scientific knowledge. But this neutrality makes other realities invisible and excludes the reality of half of the population. In this context, the system allows mechanisms that legitimize this violence, and that many times It does not identify it as such, but rather as a common and necessary practice.”
The study proposes a paradigm shift in the care of women with mental health problems, which integrates a gender and intersectional perspective and considers women’s lives in their social, historical and biographical context. This implies work in red between services with an integrative approach to violence and mental health care, guarantee the active participation of women in care processes and offer specific attention to those who face situations of multiple vulnerabilityas migrant, rural, young or older women.
Elena Briongos Rica, president of the Castilla y León Mental Health Federation and secretary of the Spain Mental Health Confederation, participated in the dialogue; Rosa Mª Bayarri Romar, president of the Valencian Community Mental Health Federation and treasurer of the Spain Mental Health Confederation; Belén González Callado, Commissioner of Mental Health in the Ministry of Health; Esperanza Rubio Peláez, technical director of Research and Projects of the Mental Health Confederation of Spain; Gemma Altell Albajes, co-director and founder of the consulting firm G360; Mercè Martí Baliarda, co-director and founder of the consulting firm G360.
The study proposes a paradigm shift in the care of women with mental health problems, which integrates a gender and intersectional perspective and considers women’s lives in their social, historical and biographical context. This implies work in red between services with an integrative approach to violence and mental health care, guarantee the active participation of women in care processes and offer specific attention to those who face situations of multiple vulnerabilityas migrant, rural, young or older women.
In addition to training professionals, investing in healthcare partners and coordinating services and resources, the GEA Study concludes that it is necessary to design a model of attention to services in all spheres of daily life (education, legal services, socio-health, cultural, etc.) that serves women and girls with mental health problems. in terms of genderthat serves as a framework for intervention in the different resources and services of the State, transforming structural inequalities.
MENTAL HEALTH SPAIN emphasizes that adoption of a comprehensive approach It not only seeks to guarantee rights and autonomy, as well as eradicate violence, but also to transform a system that, until now, has made invisible the experiences of women with mental health problems, thus proposing a more inclusive care model aligned with human rights.